Si la amistad te ha traido por aquí, eres bienvenido para compartir mis momentos de tranquilidad, aquellos que podré dedicar a este diario, sin guión, ni intención.
Y si es el azar lo que ha hecho que aterrices con un click en este blog, bienvenido también: si llegaste y encontraste algo que te sirva, mejor.

jueves, 10 de septiembre de 2015

¡¡LO CONSEGUÍ!!

Me muero de sueño y realmente me duelen todos los músculos del cuerpo, porque ya he perdido la cuenta de los días que llevo soportando más tensión que los cables de un puente colgante. Pero no me iba a acostar, sin duda, sin decirlo aquí bien alto:

                                ¡HE APROBADO!


                        ¡¡HE APROBADO!!

  
¡¡¡¡¡¡HE APROBADO!!!!!!

Creo que no recuerdo un examen que me haya producido más ansiedad que éste. Y es que ha sido un parto de casi tres años en el que me jugaba mucho más que el titulito jodido de inglés. Primero el B1 por That´s English (un par de cursos en los que me cree el hábito de estudiar inglés por mi cuenta y riesgo) y luego el B2, todo este año, sin ni siquiera tener material, ni disponibilidad para apuntarme a una academia. Cuando a un mes y medio del examen de Junio pude contratar a un profe, el trabajo ya estaba casi hecho, aunque quiero agradecer a Juan, mi profe en Órgiva, sus correcciones en mis "writings" y su paciencia con mis nervios. No fue suficiente para aprobar todas las partes del examen de la Escuela de Idiomas, me quedó el "speaking", y en eso he sacrificado casi todo mi verano. Eran mis primeras vacaciones en mucho tiempo, pero se han visto increiblemente limitadas por tener que dar clases y dedicar mucho, pero que mucho rato a ensayar y a hablar hasta cuando me daba mis caminatas diarias, aunque fuera sola. Le he hablao en inglés hasta a la gata... No sé qué hubiera hecho sin mi querida Almudena. La profe que se ha convertido para mí en una amiga y a la que nunca estaré suficientemente agradecida (ya sé que cobras por las clases, pero sabes bien a lo que me refiero. Eres un encanto de persona). Espero poder invitarte a unas cañas pronto.

Y, bueno, gracias a todos, que habéis sido muchos, los que me habéis dado ánimos, habéis estado pendientes y habéis confiado en mí más que yo misma, como siempre... ¡No os quiero decir nada, este año tocan oposiciones, ¡ufff! Pero bueno, hoy toca darme un respiro. Especialmente, gracias a mi madre y a mi hermana, que ya se sabe que las confianzas, a veces, dan asco, y sois vosotras las que más pagáis mis días de "¡no puedo más!".

Ni siquiera sé si voy a tener la oportunidad de celebrarlo este fin de semana, porque las listas están  apunto de abrirse, como sabéis, y lo mismo me toca hacer maletas y ser engullida por la vorágine de la toma de posesión en el próximo e incierto destino. Por eso, al menos, dedicaros estas palabras: Muchas, muchas, muchas gracias. Aunque a ver si hay oportunidad de tomar algo, que bastantes fiestas me he perdido este verano.

Cuando he visto la nota me he puesto a temblar de pies a cabeza; os he dado la noticia a todos y, más tarde, me he ido a dar mi caminata diaria, aunque hoy, más que andar, bailaba y cantaba. ¡¡Lo he pasado genial!! ¡¡¡Dios, qué libertad!!! 

Y aunque la cabeza me pide marcha, el cuerpo me ha dicho "basta" cuando he llegado a casa, así que
hoy lo he celebrado de otra forma: me he preparado una infusión helada, me he puesto una mascarilla y me he preparado un baño de sales y aceies aromáticos (gracias, Rocío, ¡mira que huele bien ese aceite!). Luego crema hidratante y, por último, una cena ligera que, por fin, se ha quedado en mi estómago sin protestar.

La cama, que ya esta mañana había preparado con sábanas limpias, me espera y voy a aceptar su invitación en breves minutos. Esta noche dormiré a la luz de una vela que perfuma de canela mi cuarto, y mi Gea, compañera leal e infatigable, a mis pies, parece que nota mi cambio de humor. Ronronea tranquila pidiéndome caricias, así que os dejo, voy a darle mimitos, que también se los merece. 

Ya lo tengo todo preparado para ir mañana a la Escuela de Idiomas a solicitar mi título. Cuando pasen las oposiciones, volveremos a vernos las caras el Inglés y yo, que voy a por el C1 antes de que me lo exijan. Pero hoy, hoy levanto la cabeza orgullosa por mi B2  por libre, y conseguido en la Escuela de Idiomas (que ya sabemos lo que todo el mundo dice...).

Hala, buenas noches. Un abrazo a todos.

domingo, 6 de septiembre de 2015

MEJOR CREAR QUE IMAGINAR

No lo entiendo, yo es que  NO LO ENTIENDO. No entiendo el poder, no entiendo las guerras, ni las quiero llegar a entender, aunque sí sé que todas, todas ellas, son fruto de la desigualdad, de la corrupción, de la vulneración de derechos humanos... vaya, de eso que tampoco entiendo y que jamás entenderé: ¿Por qué algunos se empeñan en hacer daño a otros? Si es parte de nuestra genética para sobrevivir como especie, también lo es la capacidad para ir en contra de nuestra genética, así que más nos valdría gastar energías en eso. 

En fin, no voy a dar las claves de la guerra en Siria, que ya he dicho que no entiendo esa clase de caves, ni voy a contribuir al morbo que puedan sentir algunos deprabados colgando una vez más la foto del niño en la playa. Supongo que esa imagen ya ha impactado lo que tenía que impactar,  si ha removido estómagos y conciencias que sirva para algo más que lamentarnos y protestar por la tragedia. Me conmueve, como a muchos, ver la solidaridad de tantísima gente de a pie, que de la de los gobiernos me fio menos, siempre tarde y siempre porque no les queda más remedio, pero esta noche, la preocupación por mi próximo examen me ha dado un respiro, tan solo porque mis sueños se han visto invadidos por voces de niños y mayores luchando por entrar en un vagón de tren que les lleve lejos y los ponga a salvo. 



Admiro a la gente que ha abierto las puertas de su propia casa para acoger a una familia, supongo que también vosotros os admiráis de esto. Por mucho que nos justifiquemos con escusas varias por las cuales nosotros no podemos hacerlo, lo cierto es que la única gran verdad es que no somos tan generosos. Pero bueno, no nos flagelemos por eso, aceptemos nuestros límites y, simplemente, busquemos otra manera de echar un cable. Al menos esto es lo que yo he acabado haciendo esta mañana. Parto de la base de que uno solo no hace mucho, pero juntos podemos mover montañas. Por eso, aunque modestamente, esta mañana he hecho una donación extra a SAVE THE CHILDREN, organización con la que colaboro desde hace algún tiempo. Nunca lo he comentado porque una vez me enseñaron que de lo que hace tu mano izquierda no se debe enterar la derecha, pero, en esta ocasión, me paso por el forro lo que piense el resto de mi cuerpo entero. Creo que, además de contribuir con mi donación, lo mejor que puedo hacer es animar a otros a que hagan lo mismo, con ésta o con cualquier asociación que vosotros conozcáis que organice la ayuda para una gente que podríamos ser nosotros mismos, ¿o es que nadie se acuerda ya de nuetra propia historia? 

Además, quisiera hacer una última reflexión. Esto no es un problema puntual, ahora se necesita una ayuda inmediata para la supervivencia de estas personas, pero lo que viene va a ser largo... Les queda integrarse en países extraños, con una lengua que les será ajena y con unas costumbres que no serán las suyas. Y, ¿de qué estarán rodeados? Espero que la gente que ahora se muestra tan solidaria, lo siga siendo para no marginarlos tiempo después, cuando deban encontrar trabajo, cuando deban ir a nuestras escuelas. Ésa será la verdadera ayuda y ésa no se la podremos reclamar a los gobiernos, así que espero, espero con esa parte de mi corazón que aún conserva esperanza en nuestra humanidad, que todos pongamos de nuestra parte. Una vez más, IMAGINE, para que un mundo sin guerras, religión y fronteras sea posible.

Os dejo el enlace a SAVE THE CHILDREN desde el que se puede hacer una donación directamente, por si alguno lo desea.

SAVE THE CHILDREN 

Por otro lado, se me ocurrió también esta mañana aprovechar que tengo un montón de seguidores en CUÉNTALE UN CUENTO para animarlos a ellos también y les voy a enviar uno de mis cuentecillos no personalizados en el caso de que colaboren de alguna manera, así que lo dejo caer por aquí también, si hacéis algún tipo de contribución, comentádmelo y contad con este humilde regalo de mi parte. Dejemos de pensar "Ojalá pudiera hacer algo" y mejor, hagamos algo, por poco que sea.

sábado, 29 de agosto de 2015

"PIZZA & LOVE" Y UNA CLASE BAJO LA LUNA LLENA

¿Qué hacer cuando tu monitora preferida te envía una invitación muy ilusinada para asistir a una master class para dar la bienvenida al nuevo curso? Pues no te queda otra: vas. Y vas con la misma ilusión con la que ella te ha invitado, con todas las ganas del mundo por bailar con las antiguas compañeras, a pesar de que sabes que para ti no será una bienvenida sino un nuevo adiós. Sin embargo, aunque esta sesión de apertura no lo sea para ti ya que que no es nada probable que se repita mi destino en Órgiva, vale la pena volver, aunque sea para pocas horas. Vale la pena ser recibida con tantas ganas y pasar una noche entre amigas que se alegran igualmente de compartir esta jornada contigo. 

Así que bailé otra vez guiada por nuestra encantadora María, animada por su energía y contagiada de su entusiasmo. Orgullosa de no haber olvidado en estos dos meses casi ningún paso de las coreografías y sintiendo el sudor mezclarse con el aire mágico de la Alpujarra, un sudor alegre que hace brillar mi piel de verano bajo la Luna. Bailaba y, al tiempo, era capaz de bromear con mi ex-alumna que, como siempre, era mi ala izquierda; y giraba y miraba a esa Luna increible en el cielo que parecía decirme: "la vida te llama, todo puede ser y todo va a ser posible". Pensaba en mi próximo examen, convencida de que lo superaré, pensaba en mi próximo destino, que llegará a tiempo y será otra nueva gran experiencia, pensaba en que todo va a salir bien. Esto es cargarse las pilas. Y esto solo ocurre así en lugares como éste. ¡Qué gran privilegio sentir que ocurre! 

Pero antes, antes hubo recibimiento de Isa, que me abre las puertas de su casa igual que las de su corazón. Una amiga que llegó con el viento de este pueblo  y que me arrolló con su generosidad y su hospitalidad. Ella sabe, igual que yo, lo que ambas ganamos aquel día en el que esta aventura interina me llevó a Órgiva. Esta vez, el pueblo parecía festejar nuestro encuentro. En realidad es que la vuelta ciclista pasaba por allí, pero qué más da, la fiesta era para nosotras... Degustamos buenas tapillas y pedaleamos por una buena causa, y vimos lo que es bailar encima de una bicicleta. ¡Qué cosas hacen algunos!
No puedo evitar echarla de menos todos los días, aunque sé que siempre estará a la vuelta de la sierra.
Las despedidas lo son menos cuando sabes que otro encuentro llegará. Aunque antes de que guiñe la mañana, aún nos queda tiempo para sentarnos todas a cenar un buen plato de risas con provoleta y pizza, haciéndolas pasar con unas buenas jarras de cerveza, que se me antojan
el elixir de la amistad. No podían ponerle mejor nombre a este rinconcito culinario: Pizza & Love. La calle se ilumina de cariño con olor a orégano y leña. Un lugar para recordaros siempre. Os quiero.

lunes, 24 de agosto de 2015

SOBREVOLANDO EL PALMAR

¡Estoy hecha polvo! Pero ha sido un día tan estupendo que antes de descansar voy a hacer un último esfuerzo y voy a dejar aquí la pequeña muestra que sirva de recuerdo, como siempre. 

La verdad es que todo el fin de semana ha sido "guay", quizás porque ya me debo ir despidiendo por ahora de divertirme hasta que termine el p... examen de inglés, que ya no queda nada ... ¡¡Argggg!! El viernes tuve un día de playa muy "natural" en Cabo Pino, con mi amiguísima y a la noche, nos fuimos a "pecar" al Castillo Sohail, porque comer las delicattesen en cartuchitos que degustamos en el evento de vehículos reconvertidos en cocinas y terminar con ese "peazo" de gofre con nata y Nutella..., eso, eso, señores, es pecar, jajaja, pero, oye, ¡no pude ser más feliz poniéndome "morá" mientras escuchaba musica de los Beatles, que por si fuera poco gozo el entorno que ofrece el castillo y lo original de los "restaurantes", encima, el ambiente musical era retro. Vaya, me faltó arrancarme a bailar como una loca, pero mis tacones en el suelo inestable del lugar me obligaron a ser prudente, lo cual, sin duda, mi amiga agradeció.

El sábado, como no podía ser de otra manera, hice sesión doble de walking, que si bien no sé si sería suficiente para compensar la sobredósis de calorías de la nocha anterior, al menos, acalla la conciencia. Luego "spa", eso sí, porque yo lo valgo. Y luego, a dormir temprano para poder madrugar hoy...

Cinco de la mañana. Hora de enfundarme la ropa de deporte, echar las cosas de la playa al coche y esperar a mi madre. Me la llevo al Palmar de Vejer para darle mi regalo de cumpleaños. Ha sido una paliza de coche, ¡ufff!, pero ha merecido la pena. A las nueve de la mañana estábamos ya esperando para volar en Paratrike. Las previsiones meteorológicas no se han cumplido, por lo visto, y por poco el viento hace que no podamos despegar. Ha habido un momento en que ya estaba pensando que habíamos hecho el viaje para nada, pero, al final, ha podido ser y lo hemos disfrutado un montón. ¡Qué cortito se ha hecho! Yo me hubiera quedado allí arriba un buen rato más. Me da pena no haber hecho un vídeo desde las alturas, pero es que era la cámara o yo y, sinceramente, he preferido disfrutar a conciencia de esos minutos maravillosos. Y mi madre igual. Eso sí, desde abajo nos hemos grabado mutuamente para que quede constancia, que casi en seguida parece que ha sido un sueño.

Además, cuando el día continúa con más cosas, al final parece que lo que hiciste por la mañana ya es cosa del pasado... La cuestión es que esta breve excursión al Palmar ha servido de excusa para echar un ratito también con mi amiga Aurora a la que siempre me alegro de ver. Lo que me da pena es no haber tenido este verano la oportunidad de pasar un par de días juntas, pero bueno, hoy no ha faltado unas cañitas, un paseito playero y una sesión de fotos para que no olvidemos estos pequeños encuentros que no dejan de ser grandes. 

Nos despedimos de Aurora y Paco y ponemos rumbo a Vejer de la Frontera. Hemos decidido hacer algo de turisteo en ese pueblo tan hermoso repleto de rinconcitos encantadores y donde deberíamos comer más de cuarenta veces para probar todos los sitios que nos han llamado la atención. Al final, hemos elegido un restaurante encantador junto al mirador donde se nos ha hecho la
boca agua. Nada mejor que comer bien antes de ponernos de nuevo en la carretera para volver a Málaga. A pesar de tanto kilometraje, lo cierto es que, en esta ocasión no se me ha hecho demasiado pesado. Iba con mi madre dándome palique y muy, muy a gusto por un día tan perfecto. Ella ha disfrutado, sobre todo, lo sé, de pasar el día conmigo, y yo más por haber acertado con mi regalo. Te quiero mamá.

El postre lo hemos reservado para la despedida, así que al llegar a Benalmádena, nos hemos ido a una heladería del Arroyo de la Miel y hemos acabado a la italiana. ¡Mmmmm, buenísimos! 

Con la sonrisa que te deja un buen día en la cara, aún me han quedado ganas de darme mi caminata diaria y, ahora, por fin, tras la ducha de rigor, estoy cómodamente repantingada en mi cama con el oredenador sobre las piernas para dar cuenta de toda la jornada. Por cierto, aún sonrío.

viernes, 21 de agosto de 2015

LA ÚLTIMA CICATRIZ



Va siendo ya familiar recibir un correo electrónico informándome de que mi microrrelato ha sido seleccionado para el libro antológico que recogerá los mejores que se han presentado a concurso. No me voy a quitar mérito ni a desmerecer a otros que, como yo, han sido seleccionados, aunque tampoco tiro cohetes porque, total, ni me estoy presentando al premio Planeta, ni mi mayor ilusión es ganar un concurso. Lo que realmente me llama la atención de estas cosas es saber que alguien más que mis allegados y yo misma leerán algunas de mis cosillas. Los micros han resultado ser un formato que gusta por lo breve, aunque yo sigo siendo de las que se enrrollan como persianas, así que también es un buen ejercicio al que me está gustando engancharme. 

En esta ocasión, el tema que proponían los amigos de Diversidad Literaria era el romanticismo, así que, aquí os dejo mi micro al que titulé  LA ÚLTIMA CICATRIZ para el libro "PORCIONES DE ALMA". Unas líneas para recordar y recordarme que el amor es mucho más que los estereotipos románticos que nos tratan de vender siempre. Lo importante no es lo que se hace o se dice, lo importante es  cómo se hace y cómo se dice. 


LA ÚLTIMA CICATRIZ


Descubrió que las cicatrices pesan. Al menos, ésas que acaban abigarradas en las paredes del corazón. Las de rosas que tan solo se soñaron y velas en cenas que no se encendieron. Mas cuando su corazón  soporta sus latidos finales, sabe que nadie le dio más amor que el que limpia su último vómito con la misma silenciosa dulzura con la que la había besado cada día de su vida.

viernes, 7 de agosto de 2015

CAPÍTULO 9: CIBERLUAN: BUSCANDO LA AGUJA...







Sigue sin ser nada pretencioso, tan solo otra forma más de contar historias que no me caben en este diario, pero ella seguirá creciendo y yo cada vez soy más amiga de Luan.

CAPÍTULO 9

domingo, 19 de julio de 2015

SEÑALES DE VIDA



No pretendo andarme hoy con florituras verbales para intentar describir el concierto de anoche. Nada de lo que yo pueda escribir haría justicia a la poesía que derrama este señor en cada nota que resbala de sus labios, así que, tan solo quería hacer un pequeño apunte en este diario de momentos que no quiero olvidar para que cuando me relea, quizás, en unos años, me vengan al alma las sensaciones que me acompañaron en las más de dos horas y media del concierto de Aute que compartí ayer con mi amiga Rocío. 

Recordar que vivirlo con ella ha sido, como suponía, un gran acierto, pues, no debo olvidar que mi primer contacto con su música fue de la mano de ella. Por ahí sigue rodando aún el cassette aquel que me regaló con su selección de canciones preferidas , que habría reventado con los años de tanto escucharlo si no hubiera llegado el momento de pasarse a los CDs, el MP3 y los pendrives. No puedo olvidar las tardes de estudio  que se convertían en noche de tertulia en las que destrozábamos ( más yo que ella, por supuesto) un “Al Alba” que hacíamos nuestra y que en otras ocasiones me aseguró la sonrisa de mi abuelo, para el que éramos las mejores cantantes del mundo cuando pasábamos a visitarlo en el hospital, guitarra en mano, escapándonos de alguna tediosa clase en la facultad. 

Luego, llegó “Slowly”, que me devuelve a innumerables noches en Almería  revuelta entre las sábanas de una cama donde los sonidos de dos se mezclaban con las melodías tornándolo todo mágico, como en un sueño. Más tarde, una se despertaba y volvía a la realidad, pero eso no importa, porque con el tiempo, la realidad se desvanece y lo único que queda en la memoria es lo otro, la quimera. 

Anoche al escucharlo en directo (que para mí era la primera vez), me quedaba alelada a veces con la piel algo erizada porque más que nunca sentí eso que siempre he pensado de Aute, que canta caricias. Y es que la poesía  que escribe es bella, pero si además se recita con esa voz  y ese buen gusto que siguen imperturbables, entonces no queda otra que rendirse y simplemente disfrutar.  A pesar de ciertos indeseables que mostraron su mala educación demostrando que maleducados hay en cualquier rango de edad y a pesar de no estar en el auditorio más cómodo del mundo,  anoche disfrutamos de un estupendo concierto antológico que me ha hecho levantar esta mañana con una sonrisa en el corazón.


Agradecidas porque fuese un concierto de recuerdos, me parece que es oportuno devolverle a Aute el detalle dejando aquí de muestra una de las canciones nuevas, que, muy consciente de que el público que le acompañaba se quedó probablemente bailando “Slowly”, comentó que seguramente no la conoceríamos, pero que esperaba que dentro de algunos años también se la pidiéramos en los conciertos.  Yo la escuché el año pasado en mi primera sustitución después de mi maldita época de paro, de la mano de un compañero con el que compartí algunas horas muertas en la sala de profesores viendo videos y comentando las anécdotas que él guardaba de los conciertos a los que había asistido. Así que, una vez más, una canción de Aute se convierte en la banda sonora de un recuerdo maravilloso, porque aquella sustitución,  aunque corta, me supo a verdadera gloria. 


Mi amiga está a punto de despertar, hoy es otro día en el que tendré la suerte de su compañía así que no voy a gastar más segundos por aquí, que por más que me guste enrollarme escribiendo en  este blog, lo que más me gusta es lo que viene antes de que escriba: vivir este momento.  Ella lo merece… y yo también.   

jueves, 9 de julio de 2015

CUARTELES DE INVIERNO

Hace un rato he estado conversando con un amigo recien adquirido sobre nuestros gustos musicales, algo que suele ser tema de conversación obligado en algún momento en los primeros pasos de dos personas que empiezan a conocerse. Y es que es indudable que la música es un gran nexo de unión, por eso, tal vez, busquemos, en los albores de la nueva amistad, si hay  melodías compartidas que nos indiquen que  realmente hay posibilidades de que el entendimiendo fragüe. Afortunadamente en este caso creo que las hay, lo cual también te predispone a descubrir algunos ritmos que el otro admira y el uno desconocía o no se había detenido a prestar atención. Esto, en definitiva, es una ganancia, puesto que, sabiendo ya que es muy probable que aquella canción ignota te guste, pues te fías de del nexo que anteriormente habéis establecido, te animas a escuchar, esta vez con mimo, aquello en lo que antes no reparaste, y vas y ganas una nueva letra, una nueva melodía para tu acervo musical de la que se nutre el alma. Así que sí, esta noche he ganado música, además de la sensación tan satisfactoria de conectar con otro ser humano.

Además me ha lanzado el reto de explicarle lo que significa para mí la canción, lo cual me ha hecho escucharla atentamente un par de veces más y me está robando horas de sueño para dedicarle mi respueta a través de este post, pues sé que apreciará el detalle y me place tenerlo. Primero, escuchemos una vez más...




¿No has tenido alguna vez la sensación de estar atrapado en una situación indeseable, un problema al que no encuentras solución, que te hunde cada día un poco más en la tristeza, que te pesa en la espalda tanto que te cuesta caminar? ¿No has sentido alguna vez que a lo largo de la vida acumulas este tipo de lastres y que al final hasta te acostumbras a vivir así, creyendo que no hay otro camino? Te resignas y parece que ya no duele, aunque realmente no es eso, es que cuando la punzada es contínua la asumes como el ruido ambiente, que no por ello deja de ser molesto. Y, de repente un día ocurre algo, algo que lo cambia todo. Generalmente no suele ser más que una decisión interna en cuanto a cómo reaccionar ante el mismo onflicto. Decides no soportarlo más. Haces un giro, ligero, casi imperceptible, pero que cambia todo en tu vida. Decides que no tienes que asumir la punzada, tan solo piensas de repente que tienes la opción de no asumirla. Y con este simple gesto del pensamiento, la vida te  descubre un sinfín de posibilidades apetecibles que antes no veías. Y no pasa ni un segundo de haber hecho este descubrimiento cuando ya te preguntas cómo es posible que no tomaras la decisión mucho antes, porque ahora lo ves clarísimo. Sigues sin creerte que hayas sido tan estúpido, pero te criticas con benevolencia porque lo único que quieres ahora es seguir adelante con entusiasmo por saber qué vendrá, sabiendo que sea lo que sea, no será el frío del que acabas de escapar.

Una caja de recuerdos
y fiestas de guardar.
Media vida en cada intento
y la otra media en pinzas de metal.
Ya es un clásico
seguir la zanahoria con tu aliento aquí detrás.

Un desorden milimétrico
me acerca hasta el lugar.
Lleva a cabo mi propósito
de ser cuchillo y presa a la par.
No es tan trágico,
jugar con la distancia y heredar su soledad.

Cuarteles de Invierno
rompiendo su silencio.
Muñecas de hielo,
testigos de este encierro.
Fue tan largo el duelo que al final
casi lo confundo con mi hogar.

Botiquines para amnésicos,
leyendas de ultramar.
Soldaditos pre-soviéticos,
firmé mi Guerra y Paz particular.
Hay un misterio
de mapas que no llevan al tesoro
ni a epicentros
a punto de estallar.
Son las leyes de la física
y el tiempo no se pone en mi lugar.
Ya es un clásico,
perdí el salvoconducto y ahora espero al emisario
... que nunca llegará.

Cuarteles de Invierno
rompiendo su silencio.
Muñecas de hielo,
testigos de este encierro.
Fue tan largo el duelo que al final
casi lo confundo con mi hogar.

Por mucho que vuelvo
no encuentro mis recuerdos.
Los busco, los sueño;
lo propio ya es ajeno.
Cayeron los bordes
y el vaso ya está lleno.
Y ahora sólo intento vaciar
Sólo necesito despegar.
Fue tan largo el duelo que al final
casi lo confundo con mi hogar.


Voy a seguir investigando la música de Vetusta Morla, MJ, ya te diré, jejeje, por cierto, el poema que inspira el título de la canción es de Benedetti: La culpa es de uno.  Por último, con tu permiso le voy a dedicar esta canción  a mi hermana. Nena, ponte la pulserita que te regalé. Besos.

sábado, 4 de julio de 2015

JUBILACIÓN DE MAMÁ

Una comida agradable y un montón de momentos emotivos. Éste sería el resumen de la fiesta de jubilación de mi madre (y sus compañeras Gracia y Mª Luisa). Me gustaría tener todo lo que se grabó para ponerlo aquí, pero no fui yo la que se encargó de estar detrás de la cámara, ya que , en esta ocasión estuve más pendiente de disfrutar de mi madre, así que lo siento, tan solo quedará aquí para el recuerdo el reportaje que mi hermano elaboró y las palabrillas que yo misma escribí para nuestra "maestra".  Un botón de muestra de la emoción que supone haber trabajado toda la vida en un lugar que se convierte, poco a poco, en otra familia.



"Se supone que debería haber escrito algo para recordar tu trayectoria como profesora para leerlo en este día, pero sinceramente creo que eso pueden hacerlo mejor (y seguro que lo han hecho)  tus compañeras, las que han compartido contigo codo con codo esa parte de tu vida. 

En cualquier caso hace justamente un año que escribí sobre esta trayectoria tuya, vale que no fueron las circunstancias más agradables, pero me resultaría redundante volver a decir lo que ya dije y, por otro lado, puestos a repetirme, prefiero volver a decirte lo más sincero que jamás he escrito para ti  y que me costó sacar, ¿sabes?, porque no me resulta nada fácil encontrar palabras para decirte lo que significas para mí.  Y es que, sencillamente, nada de lo que escriba podrá acercarse a todo lo que representas. Y, a mí que tanto me gusta recordar con canciones, me cuesta encontrar una en la que identificarte, porque, en realidad son todas; en todas las canciones de mi vida, en todos mis momentos estás tú.

 Así que en este momento de tu vida quiero estar yo y quiero volver a ofrecerte estas palabras que siente cada día mi corazón. Esta vez no las vas a leer, esta vez me las vas a escuchar.

Sabes que no soy especialmente dulce, conoces, mejor que nadie, mi cara más desagradable y sé que querrías que fuese de otra manera contigo, aunque me aceptas y me quieres con todos mis defectos. Lo que no sé si sabes es que a mí también me gustaría comportarme de otra forma en muchas ocasiones, pero, la mayor parte de las veces no lo consigo. En parte esto es herencia tuya, pero no me voy a justificar con la genética. Hoy solo quiero decirte que me faltaría vida si quisiera enumerar todas las cosas por las que te doy las gracias y no me refiero precisamente a lo material, que también. Yo te doy las gracias por enseñarme cómo se ha de trabajar, poniendo toda la ilusión, y, te lo agradezco porque trabajando como siempre he visto que tú trabajabas he descubierto una gran felicidad. Te doy las gracias por mostrar fortaleza aunque muchas veces estuvieras rota por dentro, y, te lo agradezco porque admirándote he aprendido a fortalecer mi alma. Te doy las gracias por tu fe, porque aunque me resista en ocasiones, la necesito para también yo creer y poder abandonarme por las noches en Sus manos y lograr que así el sueño acuda a mí.

Te doy las gracias por tu confianza, porque ni te imaginas cuánto la he buscado para no dejar de confiar en mí misma. Por tu infinito optimismo. Por más negro que yo lo vea, tú siempre estás segura que de todo se sale. Y esto lo dice todo el mundo, pero yo solo me lo creo cuando lo dices tú porque me lo has demostrado, porque tú siempre lo has hecho posible, porque lo sigues haciendo. Y, aunque a ti te vaya con mis quejas interminables para que no te quede otra que calmarme, que obligarme a ver las cosas desde otra perspectiva una y otra vez, como si no aprendiese la lección nunca, lo cierto es que he aprendido a ser resolutiva, a no pensar demasiado en la injusticia del problema para concentrar el esfuerzo en la solución y, de hecho, es curioso como a veces, alguien admira de mí, lo mismo que yo he admirado siempre de ti. Pero, seguiré necesitando que me escuches protestar y que me vuelvas a decir que ese no es el camino. Probablemente, lo he aprendido tan bien que si no estuvieras para reforzarme no se tambalearían mis pilares, pero prefiero seguir protestando para tener que escucharte, por mucho que parezca lo contrario. Creo que esto es algo universal: todos los hijos nos quejamos de lo pesadas que son nuestras madres, pero mamá, yo no sé qué haría si no te pudiera decir lo pesada que eres.

 Bueno mamá, hoy  celebramos tu vida en la Goleta y te despides con tus compañeros de tu trabajo, pero lo siento, mami, del otro trabajo no te jubilas, tienes tres hijos que no te lo van a permitir  J. Es una lástima que no podamos estar todos aquí hoy, al menos no físicamente, pero hablo en nombre de los tres para decirte que hay que seguir poniendo fotos a este álbum de vida plena que es la que tú construyes cada día. Mira…"