Si la amistad te ha traido por aquí, eres bienvenido para compartir mis momentos de tranquilidad, aquellos que podré dedicar a este diario, sin guión, ni intención.
Y si es el azar lo que ha hecho que aterrices con un click en este blog, bienvenido también: si llegaste y encontraste algo que te sirva, mejor.
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lunes, 28 de julio de 2025

ADIÓS A MI AMIGO GRATO

Gracias, Grato Amor, por todo. Nunca te olvidaré. 

Asistir a un funeral es siempre una experiencia triste. Despedir a un ser querido que se marcha de repente, sin previo aviso, es doloroso. Sentir la angustia del vacío que deja su ausencia es, sencillamente, demoledor. Sin embargo, en medio de esa desolación, también se palpa algo inesperadamente bello: el amor. 

Un amor que se manifiesta de innumerables formas, como solo él sabe hacerlo. El más visible es el amor de la familia. Especialmente, el de una hija que no puede apartar la mirada del cristal que la separa del féretro de su padre. No la conozco, pero me reconozco en ella años atrás no queriendo consuelo, porque simplemente no existe consuelo posible. La observo desde la distancia y siento la certeza de que su padre está a su lado, abrazando su llanto. 

Está también el amor de su pareja, su compañera de vida, mi amiga. Tan dulce, tan cálida. La veo arropada por todos, como merece, y al mismo tiempo —y esto es lo más admirable—, siendo ella quien arropa a cada persona que se acerca a ofrecerle un abrazo. En su mirada, más allá de la tristeza, he percibido una serena fortaleza y la voluntad de seguir adelante, impulsada por la certeza de que él no desearía que fuera de otro modo. 

Y finalmente, el amor de los compañeros y amigos. Un afecto quizás más distante, pero no menos profundo. Ese respeto y cariño son el legado que uno construye, la huella imborrable que deja en los demás. Un funeral puede revelar su belleza sin necesidad de ritos ni ceremonias; basta con percatarse de todo ese amor que flota en el aire, uniendo a conocidos y desconocidos en una misma emoción compartida. Y es hermoso, también, descubrir que en este mundo, donde a veces dudo si he perdido la capacidad de sentir de forma genuina, mi corazón aún puede latir con una fuerza renovada. 

Me siento afortunada por haberte conocido y querido. Gracias por cada risa que me regalaste y también por las lágrimas sinceras y emocionadas que tu adiós ha provocado. Allá donde estés ahora, cuida de quienes dejas aquí con el corazón roto. Concédeles pronto el consuelo de saber que te fuiste disfrutando una vida plena y feliz, y dales la fuerza para que puedan honrar tu memoria viviendo las suyas con la misma intensidad.

martes, 25 de junio de 2024

EL LIBRO, UN REENCUENTRO Y "EL CATETO DE CÁRTAMA"

 Hace casi un año que terminé de transcribir el libro de mi padre y que empecé la aventura de su publicación, cumpliendo así con la promesa que más satisfacción me ha dado cumplir en mi vida.

Ya dejé constancia en este mismo espacio de cómo fue, sobre todo lo emocionante que fue la presentación  de la obra, que más que una presentación fue un homenaje a él y también a mi madre. 

Le confesé a mi amiga al día siguiente que me sentía muy rara. Todo el proceso fue como una oportunidad de sentir a mi padre muy vivo otra vez, sobre todo aquella tarde en la que un buen grupo de personas que lo conocieron se reunieron para compartir con mi familia el evento y que luego compartieron también agradables recuerdos con los que nos reímos. Pero, al día siguiente, cuando todo eso pasó, me desperté entre lágrimas porque ya había acabado todo y fue, en cierto modo, como perderlo de nuevo.

Sin embargo, además de lo gratificante que fue también un par de meses más tarde realizar la donación de los beneficios de la venta, sucedió algo que ha sido el verdadero beneficio la publicación de "¿Dónde estás, papá?".

Una prima mía, Mª Ángeles, por pura casualidad vio en sus redes sociales la noticia de la publicación del libro y ése fue el detonante para un reencuentro tan inesperado como maravilloso. 

Hacía muchos años que no sabía nada de ella y de su hermano Carlos, cosas de familia, ya sabéis, cosas que tal vez en algún momento tuvieron importancia pero que, pasado el tiempo, se convierten en una tontería pero que dejan ya el vacío de la separación afectando incluso a la generación que sigue casi sin saber qué fue exactamente eso tan insalvable. Ella le comentó a su hermano lo que había descubierto y él decidió enviarme un mensaje por Facebook que me atravesó el alma de emoción. 

La presentación ya había tenido lugar y lamenté no poder dar marcha atrás en el tiempo para invitarles y que estuviesen a mi lado aquel día, pero decidimos reencontrarnos porque deseaban que les firmara el libro que ya habían adquirido para regalárselo por Reyes a mi tío Carlos. 

Esto ocurrió el uno de diciembre a las cinco de la tarde, el mismo día en que, horas antes, mi madre y yo habíamos sido invitadas al  CIMES para visitar sus instalaciones y conociéramos de primera mano a qué se iba a destinar el dinero donado. No cabe duda que fue un día completito de maravillosas emociones. 


Estuvimos tomando té en mi casa y charlando hasta las nueve de la noche y os aseguro que el tiempo voló. Hacía mucho, pero que mucho tiempo que no sentía tanta alegría con una visita. Y todavía hacía más tiempo que no sentía una conexión tan especial desde el primer momento. Lo mejor es que ése fue el primer encuentro. Pronto quedamos para comer con el resto de su familia y abracé a mi tío, tan emocionado como yo. Luego, un concierto en Cártama y hace nada hicimos el bis en el Arroyo de la Miel, donde se une al evento mi hermana. 

Ahora ya estamos reunidos todos los primos en un mismo grupo de Whatsapp, nueve en total, con la firme intención de vernos en persona el quince de agosto. ¡Va a ser una fiesta! o al menos así lo deseamos y espero contarlo aquí llegado el momento.

Pero mi primo, Carlos, a quien mi padre, con su peculiar costumbre de aplicar un cariñoso apelativo, tuvo a bien apodarle "El Cateto de Cártama",  (a mí me decía "vacaburra", que conste), no está dispuesto a que ésa sea la única cosa que me vaya a emocionar este recién comenzado verano, así que el domingo me dijo que acababa de terminar de leer el libro y que quería dar su opinión en mi blog. 

Podía haberle dicho que comentara alguna de las entradas que he dedicado al libro, pero sabía que sería insuficiente, así que le he cedido este post para que diga lo que desea. Anoche me pasó lo que ha escrito y, ¡joder, Carlitos, otra vez acabé llorando! En fin, no voy a decir nada más. El resto de esta entrada es tuya. Solo decirte una vez más que compartimos un mismo deseo y que te doy las gracias por no reprimir las ganas de escribirme aquel primer mensaje. 


CARTA A MI TÍO, ÁNGEL LÓPEZ

“Prima, estoy aquí en la playa, con las gafas de sol puestas para esconder los ojos encharcados y un nudo en la garganta, acabo de terminar el libro de tu padre”. Esto fue lo primero que le dije a tu hija Esther cuando terminé tu libro, tito Ángel.


Quiero que sepas que tu libro me ha dejado una profunda huella, no sólo por su contenido, sino por todo lo que ha derivado del mismo y las bonitas consecuencias que ha tenido ( y está teniendo ) en mi vida.

Se suele decir que existen tantos libros como lectores haya, por lo que cada cual, conforme a sus valores, experiencias vitales y momento de su vida en el que lea un libro, puede sacar unas conclusiones e interpretaciones diferentes. Te dejo aquí la mías.

Conforme a mis valores, ideales y visión de la sociedad actual, tu libro "¿Dónde estás papá?" para mí es grito atemporal de protesta que toda persona que crea haber sido bendecida por la diosa fortuna debería leer. Has hecho una obra de intenso valor reivindicativo que dibuja de forma nítida, la hipocresía, la estigmatización y la crueldad de una sociedad que se asienta sobre un sistema podrido cuyo motor no es otro que el dinero, las apariencias y el consumismo, es decir, los pilares básicos del sistema capitalista.

Has sabido describir cómo la propia sociedad es la que se encarga, con sus mejores galas, de seducirnos, hacernos creer que somos unas personas de éxito, con poder, y dignas del fin humano por antonomasia: la felicidad propia y de los nuestros, para luego, cuando considera que no les servimos y que ya nos ha exprimido bastante, desecharnos, maltratarnos y abandonarnos a nuestra suerte, tal y como hacen algunos anti- humanos cuando se cansan de sus animales.

Tito, has reflejado como nadie que las desgracias de los abandonados por el sistema no quedan ahí, el sistema establecido a través de su brazo armado, la sociedad, se encarga de que, pese a la desesperación y necesidad, tengamos los obstáculos suficientes para no poder volver a subirnos al barco con destino al éxito, al poder y a lo que creemos que nos hace libres: el dinero, que es lo que más nos hacen anhelar en este mundo, como si se tratase de una dosis de heroína para un drogadicto. Creemos que el dinero nos hace libres cuando realmente nos aprisiona en un bucle sin salida.

Pero aún viene lo peor, coincido plenamente contigo en que la sociedad, el sistema y los cánones de falsa felicidad están establecidos estratégicamente para que no podamos desengancharnos de la vida que ha sido programada de forma premeditada para que nunca podamos saciar la ambición por poseer más y más bienes materiales, haciéndonos creer que es precisamente ahí donde reside la felicidad, olvidando por completo los pequeños detalles de la vida y, por supuesto, a quienes el sistema ha desechado, de los cuales el sistema nos convence de que debemos apartarnos y menospreciarlos por nuestro bien, para que nuestro supuesto estatus de persona de éxito siga intacto. Y es ahí precisamente donde reside lo más triste y cruel, porque en el fondo de nuestro ser, sabemos que realmente lo que nos empuja a menospreciar y marginar a quienes se han visto invalidados por el sistema para convertirlos en números es el miedo a llegar a ser uno de ellos.

Pienso, tito Ángel, que has escrito este libro como persona herida, defraudada y dolida, pero no sólo con los demás, sino contigo mismo.

Con los demás, por la hipocresía recibida una vez te ves fuera del juego del mal llamado “sistema de bienestar”, cuya máxima es “tanto tienes tanto vales”, y contigo mismo, por el golpe de realidad que supone darte cuenta de que tú mismo has sido un sostenedor y propulsor del sistema en tu etapa de éxito.

Quiero que sepas que me han calado sobremanera las reflexiones que se exponen en tu libro, y sobre todo, los valores, los anhelos, las utopías y las reivindicaciones que se desprenden. Me han calado precisamente porque las considero también mías: la urgente necesidad de cambio de modelo de sociedad, el sentido de comunidad, y por qué no, de clase, el humanismo, la anteposición de las necesidades humanas a los beneficios económicos, el amor a los demás, el sacar el máximo partido a los pequeños detalles de la viday al tiempo con quien lo merece y, en definitiva, la búsqueda de la felicidad sin mediación material.

Y es que, tito Ángel, "¿Dónde estás Papá?" tiene un una cualidad incontestable que no es otra que su atemporalidad. Lo escribiste en 1987 y es perfectamente aplicable, tras 37 años, a la sociedad de hoy. Por lo que siento decirte que la sociedad no ha progresado notoriamente desde que escribiste el libro.

Como he sugerido anteriormente, una de las cosas que más me ha impactado de tu libro es que ambos tenemos una visión casi idéntica de la vida, de la sociedad, de los valores y de las ideas. Pero creo que esto no es fruto de la mera casualidad, pues tú siempre has sido el referente y el ejemplo a seguir de una de las personas más importantes de mi vida, mi padre (tu hermano Carlos), cuya educación, valores e ideales siempre me ha inculcado a conciencia.

¡Cuánto daría por poder tomarme un café contigo y charlar y charlar!

Tito, te fuiste cuando yo sólo tenía 15 años, y a penas me dio tiempo a conocerte en profundidad. Pero hoy, verano de 2024, debo de dar las gracias a tu hija Ester porque sin ella saberlo, me ha hecho uno de los regalos más bonitos que en esta vida se puede recibir, me ha dado la oportunidad de conocerte a través de las letras que has escrito, y, créeme, te siento cerca y presente, pese a que, como seguramente sabrás, no soy una persona creyente en el sentido que la iglesia impone, quizás, porque si Dios existe, me gustaría tener una charla con él porque no le entiendo muy bien.

No me gustaría terminar la carta de tu sobrino, “el cateto de Cártama”, como me llamabas cariñosamente sin antes expresar lo que tu libro ha supuesto desde el punto de vista emocional para mí. Más allá de su cometido crítico y reivindicativo que, repito, me ha encantado.


Y es que, por casualidades de la vida o, por qué no, intervención de un destino premeditado desde el cielo (tú sabrás qué se cuece ahí arriba), este libro, además de hacer muy feliz a mi padre y, por supuesto, a mí, ha sido y va a ser el eje central de una bonita historia.

¡Bendita la hora en que decidí escribir un mensaje en las redes sociales de tu hija Esther para hacerme con un ejemplar del libro para regalárselo a tu hermano Carlos!. Me hubiera encantado que lo hubieras visto cuando se lo dimos mi hermana y yo. Estábamos en casa de mi hermana María Ángeles, donde se lo dimos con la bonita dedicatoria de tu hija Esther, que leyó detenidamente, y con la excusa de que se le había olvidado “no sequé” en su casa, se fue a la calle para que no le viéramos llorar de emoción. Sé que te echa mucho de menos, tito, aunque ya sabes que los López no son mucho de expresar sentimientos…. Será ya la edad.

También quiero que sepas que ni Esther ni yo nos podríamos imaginar que una maravillosa consecuencia de tu libro iba a ser reencontrarnos con la ilusión que lo hemos hecho y conectar como hemos conectado. Tito, la prima Esther es alguien con una magia especial, estoy seguro de que estás profundamente orgulloso de ella por este libro, por la donación de los beneficios a la investigación del cáncer y por mil cosas más. Esther es de esas personas que uno siempre quiere tener a su lado, por lo que quiero pedirte que la cuides bien desde ahí para tenerla muchos años conmigo.

A veces, me gustaría decirle – medio en broma, medio en serio- a tu hija, ¿Prima, por qué no has transcrito el libro antes?. Pues hubiera supuesto empezar antes esta nueva historia gracias a  tu libro.

Por último, haciendo gala de la cabezonería López, siento informarte que tu libro no ha finalizado con la carta de profundo y generoso amor de un padre a su familia.

Tu libro va a seguir escribiéndose en los corazones donde aún estás muy presente, porque tu libro va a ser el engranaje perfecto para completar un puzle en el que ya no me falta ninguna pieza. Te doy mi palabra. Ya te contaré…

Un fuerte abrazo para ti, para tito Pepe y para los abuelos. Con mucho amor, tu sobrino, Carlos López.


lunes, 4 de marzo de 2024

CAMINANDO CON MI MADRE (SARRIA- SANTIAGO DE COMPOSTELA, FEBRERO, 2024)

El pasado 23 de febrero, mi madre y yo pusimos rumbo a Galicia para emprender juntas el Camino de Santiago.

Hemos hecho parte del "camino francés", las etapas desde Sarria. No ha sido fácil. Era arriesgado tratar de hacer el camino en febrero y, como era de esperar, ha llovido casi todo el tiempo. La lluvia constante del primer día me ha ocasionado una lesión en la rodilla. Sin darte cuenta, vas forzando la máquina por tratar de llegar antes debido a que no hace más que llover y no encuentras en esta época casi ningún refugio abierto donde descansar un poco a lo largo de la etapa; vas sorteando los charcos cuando ya llevan una cantidad considerable de agua y el terreno, ya de por sí irregular, se vuelve traicionero para unas piernas que no acostumbran a diblar constantemente en pos de no acabar como, a pesar de todo, acabamos: con el Miño dentro de las botas. El resultado ha sido un esguince leve en la rodilla derecha y sobrecarga en la contraria con el que he tenido que caminar en los días posteriores hasta que ya no pude más. Ahora no sé cuánto tiempo me va a costar recuperarme del sobre esfuerzo por querer caminar en esos días posteriores, sobre todo, dos días que no llovió y que quise aprovechar. Con todo, aunque no creo que más adelante a mí me apetezca volver a repetir esta gesta, no puedo arrepentirme. He caminado por los paisajes que imaginaba en aquellos días en los que escribía mis cuentos de hadas personalizados. He respirado la vida que lo invade todo cuando el
agua fluye con descaro y generosidad. Me he impregnado del verde de los musgos y helechos, de los robles y castaños que esperan a la primavera y de los eucaliptos que pretenden quedarse con todo. He saludado a las vacas que pastaban bajo la lluvia sin que aparentemente ésta les moleste  y a los caballos gallegos que desde hace miles de años cuidan el macizo Galaico sin ser conscientes de su fragilidad como especie. Por más que las fotos y vídeos que hemos hecho nos puedan servir de recuerdo, lo cierto es que lo que realmente te traes en el corazón no se puede fotografiar, ni tan si quiera expresar con palabras. Al menos, yo no puedo.
Al final de cada día, he tomado algunas notas para acordarme de algún detalle y he ido con ellas rellenando un pequeño cuaderno que diseñé y fabriqué con mis propias manos para esta ocasión. Ahora, podría remitirme a él para contar en este espacio ese diario. Sin embargo, sigue siendo insuficiente para contar lo que importa. Y lo que importa es la amabilidad de la gente con la que hemos interaccionado, como el taxista que me recogió el segundo día, José Ramón, cuando en la mitad de la etapa el dolor de la rodilla era ya insoportable, que esperó en el centro de salud a que me atendieran para luego llevarnos hasta el hostal de Palas de Rei sin cobrarme esa carrera. Al día siguiente, lo encontramos en Melide, en la cafetería de la pensión en la que nos tocaba alojarnos y pudimos invitarle a un "agüita", que ni un vinito nos aceptó porque seguía de servicio. Pudimos contarle que con los antiinflamatorios y la rodillera pude completar una de las etapas más bonitas del camino. Nos deseó que pudiéramos seguir igual la siguiente, pero nos ofreció en todo momento llamarle si lo necesitábamos. Carmen, quien nos sirvió en la pensión Berenguela, me proporcionó hielo para mi dolorida articulación y se encargó de contactar con el siguiente alojamiento que, al parecer, está regentado por familia suya, con lo que ya estaban al tanto de mi percance cuando llegamos. ¡Qué maravilla de lugar! La Casa Brandariz es un paraíso en medio del camino. Todo un lujo en el que disfrutamos de una atención maravillosa. Leyre, Eduardo y Bimba, la perra. Y Petra, una fisioterapeuta que, si bien no me podía quitar el esguince, alivió mis piernas sobre cargadas. Nunca olvidaremos la estancia en esa antigua casa de labranza del siglo XVI reconvertida en una magnífica casa de huéspedes. Las noruegas, dos niñas de 19 y 20 años que viajaban con la misma agencia. Apenas si hemos hablado con ellas, pero nos hemos visto en cada desayuno y en cada cena, así
que, a pesar de no haber entablado conversación con ellas, los guiños y saludos deseando un buen camino han sido suficiente. Al iniciar la última etapa ellas nos pidieron hacernos un selfie y, ya en Santiago, decidí devolverles el gesto regalándoles una pulserita que compré a juego con la que compré para mi madre y para mí misma. Sentí que ellas habían caminado ese día de intensa lluvia por ellas y por nosotras, que tan solo pudimos hacer los últimos cuatro kilómetros para entrar en Santiago caminando. Así se lo dije sin poder evitar emocionarme en ese momento, igual que ellas se emocionaron también con el pequeño regalo. Pues sí, la verdad es que el camino es emocionante. El sábado pasado, cuando ya por fin estaba en casa, con mis gatos a los que he echado muchísimo de menos y por los que estuve preocupada desde antes de emprender la marcha (que ésa es otra: la odisea de viajar teniendo cuatro gatos que nunca se han separado de mí, ni yo de ellos, que han debido trasladarse a una casa desconocida para ellos, que sin entender a qué vienen estos cambios han debido pasarlo regular, y yo, que sí lo sé, lo he pasado mal por ellos), cuando limpiaba los areneros que han utilizado en casa de mi madre, cuando puse la lavadora con la ropa del camino, cuando fui al súper para reponer mi nevera, cuando, por fin, me duché y me senté en mi sofá... no dejaba de tener un pellizco en el estómago; era como un vacío, no sé, tenía ganas de llorar y no sabía identificar la razón.
Ayer domingo, continuaba con esta sensación e incluso ahora que trato de analizarla escribiendo estas palabras, me vuelve a invadir. Son sentimientos encontrados, creo. Yo tenía un objetivo claro al proponerle este viaje a mi madre: quería compartir con ella estos días porque ella ha manifestado en muchas ocasiones el deseo de hacer un viaje conmigo. Ahora que ya no me retienen unas oposiciones que preparar, he sentido que era el momento de hacerlo y quería que fuese El Camino porque caminar es un gusto que comparto con ella. La dimensión espiritual de la peregrinación me parecía también ideal para compartirla con ella, que la vive intensamente. Y lo que yo deseaba es que durante el camino a mí me saliera ser más cariñosa con ella, que es lo que se merece. Mis sentimientos están encontrados porque, por un lado, he cumplido el objetivo de compartir con ella el camino y la oración, pero no creo que haya cumplido mi objetivo de ser cariñosa. Y supongo que me entristece, pero tengo
que asumir que no puedo ser lo que no soy. No me salen los abrazos que pienso y no me salen los "te quiero" que siento. Solo me salen las palabras cuando las escribo en soledad y no puedo más que seguir ofreciéndote mis sentimientos de esta forma. Ojalá sepas que cada paso que he dado contigo en este accidentado camino ha tenido esa última intención, que cada misa que he escuchado contigo te la he dedicado y que hasta cada silencio, tenía esa última intención. La vida que he elegido, teniendo cuatro criaturas a las que cuidar, me limita mucho el hecho de dejar mi casa por varios días. De hecho, he vuelto diciendo que no se me ocurrirá volver a viajar en mucho tiempo, así que, supongo que, por eso, he sentido como que no volveré a tener la oportunidad de hacer algo así contigo, por lo que, tal vez, la sensación de haber fracasado en mi objetivo de demostrarte mi cariño de otra forma en esta ocasión es mayor. Pero, bueno, supongo que tampoco hace falta un viaje para que se den oportunidades. Te prometo, mamá, que tengo la necesidad de quererte como tú quieres que te quiera. Pero si acaso me sigue saliendo tan mal (ya mi padre me decía "vacaburra" por algo), al menos, recuerda que, aunque no sea lo cariñosa que me gustaría ser, los sentimientos me van por dentro siempre. Siempre. Siempre.

 

viernes, 29 de diciembre de 2023

MISIÓN CUMPLIDA

     No quedan ni 48 horas para que finalice el año, así que no podía demorarme más en escribir si de dejar esta promesa cumplida se trataba. Y bien, ¡cumplida está!: papá, tu libro está publicado, la presentación fue todo un sentido homenaje en el que un buen puñado de gente que te quiso hizo posible que estuvieras de nuevo entre nosotros y toda la primera edición se ha vendido. Ahora, tus palabras vuelan solas y a saber a dónde llegarán. Ojalá que lejos.

  


 El uno de diciembre pasado nos invitaron a mamá y a mí a las instalaciones del CIMES donde hemos destinado los beneficios de esa primera tirada de ejemplares de "¿Dónde estás, papá?". Pudimos conocer el trabajo que allí se realiza y nos explicaron exactamente en qué se destinaría nuestra aportación. Se trata de un proyecto de investigación sobre biopsia líquida. ¿Te imaginas poder detectar un tipo de cáncer con tan solo un análisis de sangre? Y además, detectarlo de manera precoz, muy muy pronto, incluso anticiparse a las recaídas. ¿Te imaginas que estas técnicas sirvieran para dar un mejor y temprano diagnóstico e incluso hacer que los tratamientos fueran más personalizados y menos invasivos? Pues en esto están trabajando estos investigadores y en eso es en lo que nosotros hemos colaborado en esta ocasión. Nosotros y todos los que han comprado hasta ahora tu novela, por supuesto. 

   Para todos ellos, y para los que lo harán en adelante, dejo aquí la reseña que en la web del CIMES consta como recuerdo de nuestra contribución, que a su vez esperamos que sirva para llegar a más personas que quieran formar parte de esta causa a través de la lectura de tu libro, que me parece a mí una muy buena forma de hacerlo, ¿verdad?

    Como mi intención es seguir donando, os voy a recordar cómo podéis adquirir un ejemplar de "¿Dónde estás, papá?" a partir de ahora, ya que, como os dije al principio, ya se agotaron todos los de la primera edición que pudimos ofreceros de manera personal. Aunque ahora no seamos mi familia y yo quien os lo entregue, tan solo tenéis que hacer vuestro pedido cómodamente on line y os lo llevarán a casita en un pis pas. Tenéis varias opciones, pinchad en la que prefiráis:

  • A través de  EXLIBRIC,  nuestra editorial.
  • A través de AMAZON.
  • A través de  AGAPEA.
  • A través de TODOS TUS LIBROS, donde además de poder hacer el pedido on line, puedes, si lo prefieres, encargarlo en una de las librerías físicas asociadas. Solo accede desde el link y pincha en "Ver disponibilidad" para localizar una librería cercana a tu localidad. 
    Y si ya tienes el tuyo, no olvides que REGALAR también es una gran idea. 

    Para terminar:

    Como novata que soy en esto de publicar un libro y como hija orgullosa de su padre, me hace mucha ilusión ver escritas reseñas de la novela, así que también quiero compartirlas con vosotros:
  • Ésta es una opinión que he encontrado en "Todos tus Libros".






   ¡¡Gracias!!

    




domingo, 19 de noviembre de 2023

RECORDANDO LA PRESENTACIÓN DE "¿DÓNDE ESTÁS, PAPÁ?"

 A poco de que se cumpla el mes desde que presentamos oficialmente el libro de mi padre, "¿Dónde estás, papá?", encuentro un buen momento para escribir un poco sobre cómo fue el evento.

Creo que todos los que estuvimos podemos decir que, sin duda, la palabra que mejor resume cómo fue es EMOTIVO. La presentación del libro fue todo un homenaje a mi padre. Realmente ése era mi deseo y creo que se cumplió con creces, gracias a la asistencia de personas que lo conocieron, lo trataron y lo quisieron. Gracias a todos por esa asistencia, nos sentimos muy acogidos.

 Especialmente, gracias a los que intervinisteis, a los que me trajisteis vuestros recuerdos y me los regalasteis. De verdad, sentí muy vivo a mi padre esa tarde.
Aquí os dejo un par de imágenes de estos regalos (aportados por Juan Balebona). 

A la izquierda, un ejemplar del periódico o boletín mensual de la Asociación de Vecinos "Pablo Picasso" de la barriada de Jardín de Málaga, en la época en la que mi padre fue su presidente. 


Abajo, el montaje original del concurso del Torneo de Dominó que tuvo lugar en la Torre Aragón (nuestro bloque), durante el mes de agosto de 1984.

También quisimos, y así fue, una ocasión para homenajear a mi madre, sin la cual nada, absolutamente nada, hubiera sido posible, ya que sin ella a su lado, mi padre no podría haber escrito esta obra. 

Gracias, una vez más al colegio de mi vida. Gracias a "La Goleta" por cedernos su salón de actos y dejar que, después de tantos años, sea de nuevo la Virgen Milagrosa testigo de este momento tan importante en mi vida. 

Gracias también, cómo no, a Antonio Ortega, por acompañarnos en representación de la editorial Exlibric. No me voy a cansar de decir lo buena que ha sido y está siendo esta experiencia de vuestra mano.

Y gracias a Rocío Lavado, por partida doble: por acudir en calidad de amiga, como siempre lo has hecho en los momentos clave de mi vida, desde que te conozco; y por hablar como hablaste, en nombre de tu Laboratorio, explicando tan bien y tan facilito eso tan importante que hacéis.

Aquí un "chiqui- resumen" del encuentro en vídeos. Lamentablemente el audio no es el mejor del mundo, pero no quiero por ello no incluirlo, pues no quiero jamás olvidar esto.


PRESENTACIÓN 20 DE OCTUBRE, 2023


Momento dedicado a nuestra madre:


Momento en el que comenzó lo mejor: la interacción con los asistentes...


En fin, si como muestra vale un botón, ahí lleváis una buena cremallera...
Se queda mucho grabado y guardado en mi Drive, pero sobre todo se queda muchísimo grabado y guardado en mi corazón. 

Ya se han vendido todos los ejemplares de la primera edición y estoy con los trámites para hacer esa primera donación con la que queremos colaborar en la lucha contra el cáncer, pero ojalá el libro se siga vendiendo y el año que viene pueda contaros que podemos hacer una nueva aportación. 

No hacen falta excusas para regalar un libro, pero ahora llegan las fiestas navideñas, así que, por si te hace falta una excusa, qué mejor que la Navidad. Si ya tienes tu ejemplar, regala otro a alguien. Y si aún no lo tienes, no lo dudes: lee las reflexiones de mi padre y colabora al mismo tiempo con una buena causa.

Te dejo el enlace directo para adquirir el libro desde la web de Exlibric.

jueves, 21 de septiembre de 2023

YA A LA VENTA: "¿DÓNDE ESTÁS, PAPÁ?"

 “¿Dónde estás, papá?” es más que un libro; es un viaje emocional que trasciende las generaciones. Escrito en 1987 y rescatado más de tres décadas después, este manuscrito guarda los pensamientos y sentimientos de un padre, plasmados en palabras que cobran nueva vida en las manos de su hija. En un día crucial para la nación (el 23 de julio de 2023, día de elecciones), la hija finaliza la transcripción de la obra, preguntándose si este acto es un guiño del destino o una conexión trascendental con su padre.


La historia nos lleva a reflexionar sobre los lazos familiares, el paso del tiempo y las decisiones que modelan nuestro futuro. ¿Es posible encontrar respuestas en las palabras de alguien que ya no está físicamente con nosotros? ¿O es acaso la búsqueda misma la que nos da sentido?


Este libro es un tesoro para todos aquellos que buscan entender las complejidades de las relaciones familiares y la impermanencia de la vida. Atrévete a abrir sus páginas y encontrarás no sólo las palabras de un padre, sino también las respuestas a preguntas que tal vez ni siquiera sabías que tenías.”



































Ésta es la sinopsis que mis editores han realizado del libro de mi padre que hoy ya está a la venta. Acompáñame en este capítulo de "Batiburrillo" y de "Día a Día" para saber un poco más de la aventura que ha sido publicar esta obra…


Antes que nada, quiero deciros que el deseo de publicar este libro de mi padre es algo compartido por toda la familia. Era algo que mis hermanos, mi madre y yo queríamos hacer desde hace muchísimo tiempo. Luego, vino mi promesa: hacer este deseo realidad en el momento en el que consiguiera mi plaza en el cuerpo docente de secundaria y bachillerato. Y, aunque la cosa se ha demorado más de lo que hubiera querido,  por fin llegó el momento y este verano he podido embarcarme en esta tarea.


Quiero agradecer  a mis editores la ilusión con la que han acogido este proyecto. Decidí publicar con Exlibric por ser una editorial malagueña:  están en Antequera. Quería tener la posibilidad de conocer personalmente a la gente en la que iba a depositar mi confianza y no me he equivocado. Vuestro trato ha sido en todo momento profesional y familiar a la vez. Me emocioné con la valoración que Rocío Giménez hizo de la obra, que fue el pistoletazo de salida para empezar a hacer realidad este sueño. Cuando Carlos (Torres) se reunió conmigo para hablar del contrato, no podía dejar de sonreír. Disfruté de la visita a vuestras instalaciones y allí, por fin, le puse cara a Carlos (Rodríguez), que es, sin duda el que me ha acompañado hasta ahora en todo el proceso, enviándome las primeras pruebas de maquetación, etc. 


Un momento especial ha sido, para mí, cuando Carlos me envió las opciones de cubierta para que eligiera. En esa cubierta ya se veía impresa la sinopsis que os he leído y, no sé, supongo que leer algo que otra persona, al margen de mi propia familia o yo misma, ha escrito sobre el libro de mi padre me ha hecho latir fuerte el corazón. 


Me fui con esa energía a caminar esa mañana por el paseo marítimo y mirando al cielo nublado y al mar, como en la misma portada del libro, me dije que esté donde esté mi padre ahora, volverá a tener voz en el mundo gracias a este libro. 


No sé cuántos te escucharán, papá, ni cuándo exactamente, ni dónde, pero ese misterio forma parte de la belleza de publicar un libro. Como soñar es gratis, quisiera soñar que este libro será leído primero por mucha gente que te apreciaba y que esa gente querrá, tal vez, incluso regalar un ejemplar a otras personas, y que entonces te leerán desconocidos que podrán dejar de serlo. Tal vez, reciba sus mensajes en ese rinconcito que he preparado para recibirlos y pueda leer sus opiniones o sus sensaciones, o sus anécdotas. No sé, tal vez acabe conociéndote de una forma nueva a través de ellos. ¿No te parece bonito? Yo creo que sí que te gustaría. Y ése es el ánimo con el que, desde un principio, decidí ponerme manos a la obra. Por ti, y para mamá. 


Estoy ansiosa por ver a mi madre con su ejemplar entre las manos. Espero, mamá, que disfrutes de volver a leer el libro, pero ya hecho libro de verdad. Que aunque ya te sabes la historia, nunca la has leído de esta manera. Y, desde luego, espero que lo poco que hay dentro que no conoces, lo recibas con el amor con el que está hecho para ti. También tú estás invitada a dejar en esa biblioteca virtual aquello que te apetezca decir. Que tus recuerdos enriquecerán sin duda ese espacio. Te queremos infinito, mamá, aunque en demasiadas ocasiones no sepamos hacer justicia a ese sentimiento.


Quiero dar las gracias a mis hermanos por permitirme hacer esto posible de la manera en la que he considerado que es mejor. Decidir que los beneficios de la venta de esta obra sean para contribuir a la labor del CIMES, el Centro de investigación medico sanitaria de Málaga, en su empeño de buscar mejores métodos de diagnóstico y tratamiento del cáncer, no ha sido casual. Creo que nuestro padre era una persona generosa y altruista, que lo demostró en numerosos momentos de su vida y que se sentiría orgulloso de nosotros por hacer que, de esta manera, pueda demostrarlo una vez más. Creo que mi madre es, del mismo modo, otra persona volcada en ayudar a todos los que la rodean, por lo que, al contarle cuál era mi intención, no dudó de que era la mejor forma de poner en valor la historia de este libro. Pero no podía haber sido así si mis hermanos no lo hubieran aceptado. Y debo decir que, de hecho, mi hermano pretendía que el libro se distribuyera de forma totalmente gratuita, con la intención de que las reflexiones de mi padre fueran compartidas como si de un  software libre se tratara. De tal palo, tal astilla, no me diréis… 


Bueno, nene, yo creo que, con un poco de suerte, a papá lo leerá mucha gente, y ese precio justo al que mis editores y yo hemos llegado, servirá para algo muy bueno. Así que espero que te sientas orgulloso de ser parte de esto. 


Cuando hablo de familia, casi siempre me refiero al núcleo interno de la misma, mi madre y mis hermanos, pero, en esta ocasión, sin pretender desmerecer a otros miembros, me refiero también a mi tío Luis. Tito, te quiero dar las gracias por estar junto a nosotros. Tengo recuerdos de ti desde que era una enana, ésos muchos más felices que aquel en el que nos levantaste de la cama para que fuéramos contigo al hospital, porque había llegado la hora. Pero, así es como se conforma el cariño duradero, cuando pasa el tiempo y te das cuenta de que una persona forma parte de tus recuerdos en los momentos buenos y también, sobre todo, en los malos momentos. 


La publicación de este libro también es para ti. Poco sé de las millones de anécdotas que tienes con mi padre, pero sí sé bastante del amor de hermanos. Fuiste un gran hermano para mi padre; yo diría que mi madre te quiere como a tal,  y eres un gran tío para nosotros. Te queremos.


Antes de terminar este capítulo, quiero agradecer, sin duda, a mi amiga Rocío Lavado y al resto de su equipo, dirigido por el Dr. Emilio Alba, la labor que desempeñan en el Laboratorio de Biología Molecular del Cáncer del CIMES. Me llena de orgullo y satisfacción (como diría Aquél) que “¿Dónde estás, papá?” esté vinculado, aunque sea de una forma muy pequeñita, a ese gran trabajo que hacéis. Contigo, Rocío, he llorado mucho la pérdida de mi padre en aquellos años de facultad. Tú lo conociste. Me dio la sensación de haber puesto la última pieza de un puzzle cuando, al hablar contigo, supe que el Laboratorio en el que investigáis vosotros debía ser el beneficiario perfecto de mi deseo, del deseo de mi familia.


Amigos, conocidos y desconocidos, gracias por escuchar este capítulo de Batiburrillo “¿Dónde estás, papá?”. Animaos a adquirir un ejemplar de este libro a través de la web de Exlibric: Estoy segura de que no os dejará indiferente su obra. Gracias por leerle a él y gracias por escucharme (o leerme) a mí.





domingo, 10 de septiembre de 2023

BRINDIS POR IRENE Y JOSE

 Ayer fue la boda de mi hermana y Jose. Este post es solo para dejar aquí el brindis que les dediqué, para que puedan tenerlo y leerlo de nuevo cuando quieran. No obstante, voy a aprovechar para dar las gracias a mi madre, por ser el sostén de toda mi familia, por acoger a Jose como lo ha hecho desde el minuto cero, que no por hacerlo fácil tiene menos mérito. Gracias también por aceptar mi beso después de haberte "obsequiado", una vez más, con las consecuencias de mis tensiones y gracias por tu beso en un momento cualquiera de la boda, solo porque sí. Por más que sea lo menos cariñosa del mundo, siempre los aprecio.

También quiero dar las gracias a mi tío Luis, el padrino. Ya sé que mi hermana lo ha hecho y estará, de hecho, agradecida toda su vida por aceptar llevarla al altar. Te aseguro, tito, que no podía ser de otra manera. Y ya te dije ayer que te libras de otra porque yo no me voy a casar nunca, pero si no, ya sabes que te tocaría repetir el paseillo. Te queremos, de todo corazón.


Y, bueno, también quiero dar las gracias a alguien que ayer acompañó a mi corazón. Gracias, Francis. Ayer te necesitaba y no pudo ser más perfecta tu forma de hacer que me sintiera bien en todo momento. Cuando llegué a casa me sentía muy afortunada de tenerte como amigo. Y, aunque no es que quedemos mucho, te juro que lo siento así desde hace ya muchos años. No me quiero poner muy cursi, pero siempre eres como una brisa fresca. Hasta cuando me regañas, lo eres, porque es tu cariño sincero lo que mueven tus apreciaciones. Te quiero, amigo.


Dicho esto, Irene y Jose, os dejo aquí las palabras que ayer compartí con vosotros delante de todos, los muchísimos, que quisieron estar junto a vosotros en vuestra boda. 


"Bueno, chicos, por fin ha llegado el día.

Aquí estamos, celebrando vuestra boda.

Ya podéis relajaros y dejar que estas horas pasen disfrutando sin preocuparos de más organización, preparatorios, bla, bla bla. ¡Amén, qué alivio! Brindo por eso.

Pero también quiero brindar por algo más.

Quiero brindar por vosotros, para desearos toda la felicidad que ya os toca.


Me parece que nadie me negará que si cada uno de los que estamos aquí pudiéramos pagaros en “monedas de felicidad” tan solo una décima parte de lo que vosotros habéis contribuido a la nuestra en algún momento de nuestras vidas, entonces seríais mucho más que millonarios.


Por narices tenéis que ser una pareja afortunada siendo como sois, tan solo con teneros el uno al otro. Pero yo espero además que todo el Universo se alinee de una vez para que vuestro viaje a partir de hoy sea tan liviano como navegar con el viento de popa y sin grandes tormentas que superar.

Jose, le vendiste la moto a mi hermana… y ha sido una de las mejores ventas de tu vida, ¿a que sí?

Eres una BUENA PERSONA. Es una breve frase, pero creo que es realmente lo que te define. Y aunque sea breve la frase, significa mucho si es verdad. Cuida a mi hermana. Cuidaros mutuamente.

No deis por sentado el amor y el respeto del otro. Tanto una cosa como la otra hay que ganárselas cada minuto de cada día. El amor debe ser un trabajo a tiempo completo. No lo olvidéis.

Eso sí, es un trabajo puramente vocacional, por eso siempre es grato, aun en los días en los que no apetece tanto trabajar.

Irene, ¿qué te digo que no te haya dicho ya en estos 48 años que llevamos conociéndonos?

Desde 1975 has sido mi hermana, pero recuerdo perfectamente el año en el que nos convertimos en AMIGAS. ¿Te acuerdas de Pinarillos´89? En aquel campamento de verano entre maños muy locos supe que nunca más podría pensar en ti sin sentir que eres mi mejor amiga.

Solo espero que tú sigas sintiéndolo también así el resto de los años que nos regale esta vida.


Quiero verte sonreir y compartir tu felicidad, pero también seguiré estando muy cerca cada vez que necesites un pañuelo (o un saco de boxeo, lo que sea más necesario…)

En fin, no pienso sacar aquí la lista interminable de anécdotas compartidas. Cuando ya es tan larga, en vez de hacerme reír, me hace pensar que vamos teniendo una edad…

Prefiero pensar que todavía queda mucho hueco en el folio para anotar historias nuevas.

Sé feliz en este capítulo que empiezas hoy con Jose. Que, a decir verdad, tampoco es que el día de mañana vaya a ser distinto al de ayer solo por haber cambiado hoy vuestro estado civil, ni tampoco porque ahora ya no estéis viviendo en pecado (creo que a Dios eso ya no le interesa mucho).

Pero bueno, sí sé que la ILUSIÓN es importante y eso es lo que hoy habéis querido compartir con todos nosotros. Eso sí es lo que marcará la diferencia.

Ojalá nunca perdáis la ILUSIÓN  de este día.

Por vosotros. Felicidades.

Esther."




jueves, 3 de agosto de 2023

QUÉ TRISTE ADIÓS (12 julio- 01 agosto, 2023)

 


El 12 de julio me desperté con un mensaje en el grupo de VOLUNTARIOS GAB por el que supe que había que asistir a una camada de cuatro gatitos recién nacidos que, al parecer, habían sido abandonados por la mamá.



Como estoy de vacaciones, sabía que tenía el tiempo necesario para dedicarme a ellos y, aunque me daba  bastante miedo por mi inexperiencia con lactantes, no me hizo falta mucho para decidirme a intentar cuidarles y salvarles. Nos repartimos el trabajo entre dos compañeras. María se hizo cargo de dos y yo de los otros. Además, María, que es toda una experta, me asesoró sobre cómo tenía que proceder para tener más oportunidades de éxito.


Tal vez, sabiendo lo difícil que es que salgan adelante, no debí ponerles nombre a los dos chiquitines que acogí, pero pensé que lo primero que tenían que tener estos dos pequeñines para tener más posibilidad de sobrevivir, era mucho amor. Por eso, debían dejar de ser solo dos gatitos más, debían ser MIS gatitos, con su identidad bien definida para nunca olvidarlos. Cloudly, gris, me recordó a un día nublado; y Sunny, pelirrojo, por el contrario, sería el día soleado que nace cada día de verano.

Pero el amor no es suficiente. Esto es lo primero que te recuerda y te enseña cuidar de algo tan delicado: que por mucho amor con el que emprendas la tarea, no tienes asegurado que vaya a salir bien. 

Cloudly, aguantó una semana. Sunny se ha ido al cumplir la tercera. Tampoco han sobrevivido sus hermanos a cargo de María. Sospechamos que, desgraciadamente, nacieron ya con algún problema, genético o vírico, que ha ocasionó el abandono de su mamá y el fatal desenlace a pesar de nuestros esfuerzos.

Aunque desde el principio sabíamos que esto era una posibilidad muy probable y que debía estar preparada, es duro verlos vivos en un momento y al rato siguiente ver que se les escapa la vida. Y, como si llevaran en mi vida desde hace mucho, siento la necesidad de ofrecerles mis palabras como despedida, y necesito mi despedida para calmar mi pena.

Del 12 al 19 de julio, 2023: CLOUDLY

¡Qué corto ha sido tu paso por este planeta! Tan solo una semana de haber venido al mundo y anoche te fuiste dejándome tu último aliento en mi pecho.

Supongo que así son las cosas, Cloudly, pero no voy a permitir que tu breve tiempo
caiga en el olvido, por eso te escribo estas letras. Mi pequeña nube parda, mi suave
día gris, de esos que te gusta estar en casa;
he intentado que tus días junto a mí fueran agradables. Te he cuidado con la esperanza
de verte crecer y de que fueras la fortuna para una familia que te amase después de mí,
pero no ha podido ser. Dejas lágrimas en mis ojos
porque tu corazoncito latiendo se ha metido en el mío y cuando se paró, cansado, fue
inevitable lamentar que tu pequeña alma me dejara así. También has dejado solito a
Sunny, y creo que, aún sin haber abierto
sus ojitos, te extraña, porque ya no encuentra la piel tras la huella de tu olor.
Ojalá, desde ese arco iris donde descansáis los inocentes, estés ya velando por tu
hermanito y que él consiga lo que tú no has podido. Ayúdame, corazoncito.
Mi pequeñita Cloudly, gracias por estos días. A pesar de todo, no me arrepiento de
haberte tenido.
Eres una nueva lección en mi vida, bonita. Aunque ha sido dolorosa tu marcha,
sé que soy capaz de llevar a cabo esta tarea y tal vez pueda ayudar a otros como tú
a sobrevivir y empezar una buena vida. Ojalá el primero sea tu hermanito.
Te oiré maullar desde el próximo arcoiris.
Y hoy, cuando ya pensaba que Sunny saldría adelante, también él me ha dejado,
como tú, de repente.

Del 12 de julio al 1 de agosto, 2023: SUNNY




Se multiplica por mil la tristeza, cuando se cumplían hoy tres semanas de tu nacimiento, Sunny. Cuando ya te he visto abrir los ojitos y con ellos me has mirado para enamorarme. Cuando ya me ronroneabas cada vez que te acariciaba, cuando ya buscabas alguna parte de mi mano para darme tu cariño a mordisquitos. Creía que me dolería la despedida al dejarte al cuidado de otra mamá, pero ya no pensaba que la despedida sería perderte para siempre. ¡Oh, Sunny, cómo siento que no hayas vivido más! ¡Cómo puede algo tan pequeñito dejar un vacío tan enorme! Qué poca fortuna habéis tenido tú y tus hermanitos. Ojalá, al menos, ahora estéis todos juntos y sea la eternidad inmensa felicidad para los cuatro. Agradezco cada minuto que he pasado cuidándote. Aunque tremendamente breve, ha sido precioso tu tiempo y sé que sabes que no he podido darte más mimos y más amor. Cuando pensaba que solo sería vuestra mamá de paso, he sido vuestra única mamá. Así que a mí me corresponde lloraros, pensaros y recordaros. He vuelto a casa con el transportín vacío, he recogido tus cosas y he tratado de descansar. Pero todas estas noches, has dormido a mi lado y ahora no estás, así que no he soportado tumbarme en la cama sin que vuelvan a llenarse de lágrimas mis ojos. Por eso, escribo como lo hice para Cloudly, para acompañarte un ratito más en tu viaje al arcoiris, para decirte adiós, para decirte hasta siempre. Mi achuchable criatura dorada.



miércoles, 26 de julio de 2023

BIBLIOTECA VIRTUAL "¿DÓNDE ESTÁS PAPÁ?"

¡Cómo le hubiera gustado a mi padre esta biblioteca virtual!

Por favor, deja tu opinión sobre el libro, cualquier recuerdo que tengas de mi padre que quieras compartir si lo llegaste a conocer, lo que sea que te mueva... Mis hermanos, mi madre y yo estaremos encantados de leerte y de contestarte siempre que podamos. 

También tienes la posibilidad de comentar lo que otros lectores, amigos, hayan escrito. ¡Ojalá esto se convierta en un verdadero forum

Si eres el primero, no lo dudes, ¡rompe el hielo! ¡Adelante!

Solo tienes que pinchar en el icono + para abrir una ventanita de publicación o hacer click dos veces dentro de la biblioteca. Una vez se abra tu ventanita de mensaje, personalízala como quieras: cambia el color de fondo, añade una imagen, un vídeo, etc. O simplemente, escribe lo que desees. La única condición que ponemos es que seas respetuoso, que no por opinar diferente tenemos que dirigirnos a nadie de manera ofensiva. ¡Gracias!


Hecho con Padlet

viernes, 16 de junio de 2023

15 de junio de 2023: LA MÍA

 Supongo que por fin puedo decir "ESTA ES LA MÍA". 

(Para los que prefieren escuchar en vez de leer, aquí tenéis la versión narrada publicada en Batiburrillo)

Va a ser verdad eso de que los escritores (los artistas, en general) crean sus mejores obras inspirándose en sus penas y miserias. Yo no me considero escritora (ni artista en general), pero, desde luego, escribo. Y lo hago, como ya sabéis, en este blog para descargar mi mente que, de no tener esta salida, explotaría a veces de tanto barruntar. Pues bien, esperando con ansias para poder contar la historia feliz que llevo queriendo vivir desde hace más de una década estaba y hoy que, ¡por fin!, puedo contarla, no tengo claro cómo hacerlo. Básicamente porque, lo cuente como lo cuente, no voy a poder transmitiros toda la felicidad, el alivio, la ligereza de espíritu y el amor por mí misma y todo cuanto me rodea que me hincha el pecho. Parece que hoy he aprendido a respirar por primera vez y siento el aire fresco y limpio al inspirar. Parece que mis ojos reciben la luz nítida como nunca, todo está hoy más intensamente coloreado. Las voces de los que me felicitan suenan melódicas y las vibraciones de esas ondas sonoras generan automáticamente en mí una sonrisa sincera al viajar a través de mi oído. 

Aún no he podido dormir del todo bien ni todo lo que necesito, pero esta vez porque la emoción me ha mantenido despierta rememorando el instante en el que ayer recibí, ¡por fin!, la confirmación de que he obtenido plaza, la plaza que se me ha resistido durante más de una década, tal y como os relataba al final de la catástrofe que supuso la última convocatoria, en 2021: LA  AGONÍA DE UNA PLAZA.


Lo cierto es que, desde aquella vez, aunque casi sin darme cuenta, caí en una depresión que, indudablemente, se ha manifestado brutalmente durante este curso al tener que volverme a enfrentar al proceso de oposición. He tenido que empezar de cero una nueva programación con una nueva ley. Fue una locura, mucho más de lo que ahora debo y puedo contar.  Aún así, lo hice finalmente y además, así lo creo, hice un gran trabajo. He podido poner en práctica esa programación en el aula y, para poder hacerlo, a la par que realizaba el documento de programación en sí mismo, he creado un libro digital para los alumnos, puesto que, por los contratos estos que realiza la Junta y demás, la LOMLOE  se ha implantado en este curso en los niveles impares, pero los chicos no han tenido libros de texto adaptados a la misma, así que, como ya he dicho, lo he elaborado yo para ellos sin descansar fines de semana, ni en las vacaciones de Navidad. Y así conseguí llevar a cabo mi propósito y tener el libro terminado y la programación al llegar enero. 

Luego, a estudiar compaginando el tiempo no lectivo con lo propio de las labores docentes, incluyendo los quebraderos de cabeza que mi implicación con el alumnado me suelen generar, acentuados en esta ocasión por la exacerbada sensibilidad que me ha acompañado este curso. Nada de esto quiero ahora volver a detallar (podéis visitar y leer entradas anteriores para haceros una idea), más que nada porque la lectura de esta entrada sería eterna y, sobre todo, porque lo ÚNICO que quiero hoy es SENTIR y DISFRUTAR sin sombras de esta LUZ. 

Sin muchas expectativas, debido nuevamente al número de plazas disponible para Biología, "eché los papeles" en noviembre para un procedimiento extraordinario de CONCURSO DE MÉRITOS  encaminado a la estabilización de interinos. Como no esperaba tener suerte por ese camino, para mí fue un trámite que quise olvidar tras realizarlo para seguir centrada en la preparación para la oposición de este año, pero, para mi gran sorpresa, a finales de marzo, me vi bien posicionada en el baremo provisional. Tan poco lo esperaba, que mi primera reacción fue horrible. Lloré amargamente pensando que, como no era para nada algo definitivo, al final me quedaría fuera, como la última vez, y encima, durante el tiempo que habría que esperar para la resolución definitiva, iba a ser muy difícil concentrarme en seguir estudiando como si nada, con lo cual, peligrarían mis posibilidades para superar los exámenes convencionales de la oposición, después de todo el esfuerzo que ya llevaba hecho. 

Ha sido un infierno esta espera, solo el que lo ha vivido lo sabe. El examen es dentro de dos días. Efectivamente, hace ya más de un mes que me resulta imposible estudiar absolutamente nada y no ha sido hasta ayer mismo que, por fin, ha salido esa lista, maldita y bendita lista, en la que consta que he sido seleccionada definitivamente y tengo la plaza 30 de las 52 que había disponibles para mi especialidad por este procedimiento. 

Aún queda el papeleo, aún queda saber dónde trabajaré el año que viene y aún queda esperar para tener un puesto definitivo, pero hoy YA TENGO PLAZA. La primera consecuencia de esto es que el domingo no me tengo que enfrentar al examen, ni tendré que enfrentarme a la exposición y defensa de mi programación. Me sabe a miel pensarlo. Tampoco tendré que pasar por el año de prácticas, lo cual implica que el año que viene podré disfrutar de mi trabajo al cien por cien sin el peso que eso también supondría. O sea, después de más de una década, por fin me podré dedicar a mi docencia y disfrutar plenamente de mi trabajo. ¡Me acaba de dar un subidón de azúcar, vaya !

La siguiente consecuencia inmediata es que hoy viernes comienza el primer fin de semana en todos esos años que NO TENGO QUE ESTUDIAR. Me voy a celebrarlo con mi madre. Ni ella se lo cree.

Y, luego, tan solo espero dormir, celebrar, VIVIR.


Estoy tan agradecida  a todos los que habéis rezado por mí, me habéis soportado, me habéis animado, me habéis consolado y mostráis vuestra sincera alegría por mí (habéis sido tantos que no puedo esta vez nombrar solo a unos pocos porque sería injusto) que no sé tampoco como expresarlo. Es imposible pagaros. Solo puedo decir que espero tener la ocasión de celebrar esto en algún momento con todos y cada uno de vosotros, ya me vaya la vida en ello. ¡¡Mejor si me va la vida en ello!! Os quiero.