Si la amistad te ha traido por aquí, eres bienvenido para compartir mis momentos de tranquilidad, aquellos que podré dedicar a este diario, sin guión, ni intención. Y si es el azar lo que ha hecho que aterrices con un click en este blog, bienvenido también: si llegaste y encontraste algo que te sirva, mejor.
Finaliza el primer trimestre del curso 2011-2012. Nos encontramos en esos "maravillosos" días de evaluciones de alumnos. Yo no sé a vosotros, pero a mí a veces esta parte del trabajo se me hace cuesta arriba... Voy a omitir las razones, pero el que se dedica a esto sabe de lo que estoy hablando. Sea como sea, he pensado que unas risas siempre facilitan el proceso. Aquí os dejo un par de muestras humorísticas que creo recogen muy acertadaente la frustración de algunos de nosotros con respecto la evaluación de nuestros alumnos.
JESÚS EN LA E.S.O.
En aquel tiempo Jesús subió a la montaña y sentándose en una gran piedra dejó que sus discípulos y seguidores se le acercaran. Después, tomando la palabra, les enseñó diciendo:
"En verdad, en verdad os digo que serán bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Que serán bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los perseguidos a causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos..."
Entonces Pedro le interrumpió para decir: "¿Tenemos que saberlo de memoria?" Y Andrés dijo: "¿Tenemos que escribirlo?" Y Santiago dijo: "¿Tenemos que examinarnos de esto?" Y Felipe dijo: "¿Te lo tenemos que entregar?" Y Juan dijo: "¿Puedo ir al servicio? Y Judas: "¿Y esto para qué sirve?"
Entonces uno de tantos fariseos presentes, que nunca había enseñado, pidió ver la Programación de Jesús y, ante el asombro del Maestro, le inquirió en estos términos: "¿Cuál es tu nivel de competencia curricular? ¿Cómo atiendes a la diversidad? ¿Cómo has diseñado la motivación de intereses de palestinos y gentiles? ¿Qué significatividad tiene el material de aprendizaje que pretendes enseñar?"
A Jesús se le llenaron los ojos de lágrimas y elevándolos al cielo, pidió al Padre la jubilación anticipada.
EVALUACIÓN EN LA E.S.O.
Respuesta del alumno:
Comentario de evaluación:
La grafía del signo seis es del todo correcta.
Se puede apreciar lo mismo con el siete.
El signo más nos dice, acertadamente, que se trata de una suma.
En cuanto al resultado vemos que el uno es correcto. El segundo número, efectivamente, no es ocho. Bueno, si lo cortamos por la mitad de arriba abajo, observamos que el alumno ha escrito dos treses asimétricos. Elegimos el bueno porque se ve que su intención era buena.
Evaluación: El conjunto de estas observaciones evidencia que:
La actitud del alumno es positiva (lo intentó).
Los procedimientos son correctos (los elementos están ordenados correctamente).
En conceptos sólo se equivocó parcialmente en uno de los seis elementos que forman el ejercicio. Esto es casi de sobresaliente.
En consecuencia, podemos otorgarle un "Notable" y decir que "Progresa adecuadamente".
BUENO, COMPAÑEROS, ÁNIMO, SÓLO QUEDAN DOS DÍAS PARA LAS VACACIONES DE NAVIDAD: Un tiempo necesario para volver con ganas renovadas a hincarle el diente al segundo trimestre. ¡¡FELICES FIESTAS!!
Es curioso lo que ocurre cuando alguien que fue importante en tu vida deja este mundo, quiero pensar que para viajar a otro más amable. Cuanto más separados están nuestros caminos, a la hora de recibir la noticia del fallecimiento, más vertiginosa es la velocidad con la que viajamos en el tiempo para volver a vivir aquellos momentos que nos unieron. Los seres queridos que te han acompañado hasta el último aliento se quedan helados, congelados por dentro por el vacío inmediato de tu ausencia. Deben llorar porque ya no está la mano que hace unas horas aún acariciaba, aún se dejaba acariciar. Y comenzarán a llenar ese vacío frío con cada cálido recuerdo de ti, empezando por tu última sonrisa, por tu última palabra, por el último gesto, día a día, en un recorrido hacia atrás hasta recuperar toda una vida. Con el tiempo, esos recuerdos que hoy se bañan de lágrimas, serán un lugar seguro donde cobijarse.
Pero, cuando hace mucho que no tenías contacto con esa persona que hoy ha dicho adios, la pena no te ahoga las palabras, el dolor no late en cada poro de tu piel. Empatizas con los que sabes que ahora sufren la despedida, quisieras poder evitarles la tristeza, pero no hay dolor en tus recuerdos. Solo viajas a ellos para sentirte cerca, para sonreir al descubrir que, a pesar de lo lejos que creías estar, cuando alguien ha sido tan importante en algún momento de la vida, ya te acompaña casi a diario eso por lo que fue tan importante.
Hoy me ha llamado mi madre para darme la noticia de tu partida y me ha pedido que rece una oración por ti. Creo que no necesitas de ninguna oración para llegar a donde seguro tienes tu sitio más que reservado, pero, en cualquier caso, ésta es mi forma de hacerlo, mi forma de expresar que siento que ya no puedan tenerte a su lado los que más te quieren. Mi pobre forma de tratar de darles un consuelo imposible es contribuir a construir ese rincón de recuerdos de ti para cuando lo necesiten. Y de todos los que conservo, el más importante se remonta a la primera clase que tuve contigo. Fuiste mi primera profesora de inglés en el colegio. En aquella época no dábamos inglés hasta 6º de EGB y estaba emocionada por la nueva asignatura y deseaba empezar cuanto antes para demostrar lo que sabía de las clases particulares que había dado el año anterior (así de repelente podía llegar a ser). Realmente era para mí una aventura que quería emprender. Así que, aquel primer día del curso de 6º, con mi libro de inglés que olía a nuevo, te esperaba con ganas para estrenar mi cuaderno... Pero llegaste con tu sonrisa alegremente pintada, tu pelo ahuecado y, caminando con decisión, paseaste entre nuestros pupitres y nos diste los buenos días. Luego, comenzaste a preguntarnos nuestros nombres y a hablar de esto y aquello, sin ver yo el momento en el que comenzarías con la primera clase. Tan impaciente estaba que, al ver que pasaban los minutos..., la clase entera, me atreví a interrumpir tu discurso levantando la mano y, cuando me preguntaste qué quería, te pregunté que cuándo íbas a empezar la lección, que íbamos a perder la clase. Bueno, aquel día no me diste mi primera lección de inglés, pero te aseguro que aprendí algo igualmente: Me dijiste que hablar con los alumnos nuevos el primer día para conocernos era más importante y que en ningún caso era perder la clase.
Me puse roja como un tomate, seguro, pero, ahora, cada año, cuando empiezo un nuevo curso, con cada nuevo grupo empleo la primera clase para conocernos, para que sepan de mí y yo de ellos. En cada primera clase, sin darme cuenta o siendo totalmente consciente, tu recuerdo me acompaña. No fue la única lección, pero emularte en esto siempre me acerca a esos días maravillosos de colegio. Un colegio en el que jamás podré pensar sin ti en él. Ojalá, cuando pase el tiempo, algún alumno mío albergue los sentimientos que tú has sido capaz de hacer nacer en muchas de las que hemos sido alumnas tuyas. ¡Qué suerte tan grande haber tenido el lujo de tenerte como profesora de vida! Has sido, eres y serás una de esas joyas que atesoro en mi corazón. No importa lo lejos que estés ya de este mundo, nunca se irá el amor que dejaste.
Te despido con este recuerdo que a mí me acompaña siempre. Y te despido con esta canción que lleva tu nombre y que, como todas la de los Beatles, me ayudaron a aprender inglés. Nada triste, no creo que eso te hubiera gustado. Mejor de colores, mejor pensando que es un viaje alegre y que estarás en el cielo donde serás una estrella que brillará como un diamante para que nosotros sigamos contemplándote.
Cada año que pasa se celebra más en España la fiesta de Halloween. Y cada año es inevitable oir en algún medio opiniones a favor y en contra, enfrentando esta tradición, que erróneamente se cree americana, con la tradición genuinamente española de visitar a nuestros seres queridos fallecidos en el camposanto.
Yo no encuentrro motivos para la confrontación, la verdad: ¿O es que hay que ir a poner flores a los nichos la noche del 31 de Octubre? Más bien no, ¿verdad? Lo que quiero decir es que, quizás si has celebrado Halloween, vayas al día siguiente a honrrar a los que ya nos dejaron con algo de resaca, pero ninguna fiesta va a hacer que los sentimientos por los que tanto fueron en nuestras vidas sea menores. Y, seguramente, si pudieran, allí que estarían también disfrutando de este motivo para divertirse.
Por otro lado está eso de que es una fiesta que nos ha invadido y bla, bla, bla... Bueno, pues a mí que me invadan todas las fiestas que haya en el mundo, que, con la que está cayendo, falta nos hace ponerle sonrisas a nuestros días. ¿Cómo no iba España a "dejarse invadir" por esta tradición si somos los primeros en convertir en una fiesta el más mínimo motivo de celebración. Vaya, que si adoptamos ciertos eventos es porque nos va la marcha. ¡Seguro que si se tratara de hacer trabajos para la comunidad no nos habríamos hecho fans de esto!
También en estos días he escuchado por ahí, que si es una fiesta puramente consumista y otra vez, bla, bla, bla... Bueno: ¿Qué no es consumista hoy en día? ¿O es que la pasta en flores que nos dejamos en los cementerios son proporcionadas altruistamente por la ONG "De todos los Santos"?
Así que, como ya imaginarás, yo anoche celebré Halloween. En cualquier caso, lo que sí me gustaría es que fuésemos conscientes de lo que celebramos, que esto es como la Navidad, que ya hay casos de gente que les preguntas por el motivo de estas fechas y te contestan de todo menos que conmemoramos la natividad de Jesús. De la ignorancia sí que estoy en contra, a hacer las cosas como borregos sí que me opongo. Por esta razón, a continuación os explico un poco el origen de la fiesta de Halloween, que de ninguna manera es un invento americano.
De los Celtas a los Romanos.
Algunos historiadores han rastreado el origen de Halloween hasta los
celtas de la Europa Medieval. Los celtas de Irlanda, Inglaterra y
Francia dividían su año en mitades: La “mitad de luz”, consiste
aproximadamente de los meses de la primavera y el verano, cuando los
días son más largos y las noches más cortas. Y la “mitad oscura”,
consiste aproximadamente de los meses de otoño e invierno cuando los
días son más cortos y las noches son más largas. Los celtas celebraban
el final de la mitad de luz del año con el festival de “Samhain” (se
pronuncia Sa – uen), el cual se observaba durante el ciclo lunar de
octubre/noviembre. Después de la conquista romana de Inglaterra, los
celtas británicos adoptaron el calendario Juliano y asignaron el día 1º
de noviembre como el día de Samhain.
Como en
otros festivales de año nuevo, en esta fecha los muertos volvían a estar entre
los vivos. Los celtas hacían sacrificios humanos y de animales, en honor al dios
Samhaím, señor de la muerte.
Este día marcó la
finalización del verano y la cosecha, y el comienzo del oscuro y frío invierno,
momento del año que a menudo se asoció con la muerte humana. Los celtas
creían que la frontera entre los mundos de los vivos y de los muertos se volvía
incierta en la noche antes del Año Nuevo. La noche del 31 de octubre celebraban
Samhain, fecha en la cual se creía que los espíritus de los muertos regresaban a
la tierra. Para ahuyentar a estos malos espíritus, los celtas se vestían con
cabezas y pieles de animales mientras que los sacerdotes de druida realizaban
sacrificios con fuego para celebrar el día de un modo más cristiano.
Y
mientras que Samhain comenzó como un estricto festival celta, es
probable que aspectos de la religión romana hayan sido incorporados a lo largo de los cuatro siglos de gobierno romano en
Inglaterra (43 – 410 AD). Por ejemplo, Pomona era la diosa romana de los
árboles frutales y jardines. Su símbolo era una manzana. Algunos
expertos creen que esto explica cómo se asociaron manzanas acarameladas,
y el sacar manzanas con la boca de un barril con agua con Halloween.
De Pagano a Cristiano
Otros historiadores han rastreado el origen de Halloween hasta la perdurable tradición antigua de celebrar las vidas de los mártires cristianos en el aniversario de sus muertes. Cuando el Papa Bonifacio
IV re-consagró el Panteón en Roma, el 13 de mayo del 603 AD,
rebautizándolo “Iglesia de Santa María y los Mártires,” estableció ese
aniversario como un día de celebración en recuerdo de todos los mártires
de la Iglesia. Más tarde, el Papa Gregorio III cambió la fecha de la
conmemoración al 1º de noviembre, cuando dedicó una capilla en la
Basílica de San Pedro a “todos los santos.” El 1º de noviembre se
convirtió en el Día de Todos los Santos, conocido también como “All
Hallow's Day,” (Día de Todos los Santificados). La noche anterior pasó a
ser la noche de Todos los Santificados “All Hallow's Eve” (siendo
“Halloween” la contracción coloquial de esa frase).
A medida que la cristiandad
se expandía a través del mundo, las fiestas paganas o se cristianizaban
o eran olvidadas. Samhain fue absorbida por Halloween. Disfraces,
presentes y juegos, como el sacar manzanas con la boca de un barril con
de agua fueron preservados, incorporados dentro de la nueva fiesta.
Ellos permanecen como una parte de la celebración de Halloween hasta
hoy, muchos siglos después.
Costumbres típicas de Halloween
La calabaza: La lámpara para auyentar los malos espíritus La
costumbre de ahuecar y tallar una calabaza para convertirla en un farol llamado Jack-o-lantern
tiene su origen en el folklore irlandés del siglo XVIII. Según se cuenta, Jack
era un notorio bebedor, jugador y holgazán que pasaba sus días tirado bajo un
roble. La leyenda cuenta que n una ocasión, se le apareció Satanás con
intenciones de llevarlo al infierno. Jack lo desafió a trepar al roble y, cuando
el diablo estuvo en la copa del árbol, talló una cruz en el tronco para
impedirle descender. Entonces Jack hizo un trato con el diablo: le permitiría
bajar si nunca más volvía a tentarlo con el juego o la bebida.
La historia dice que
cuando Jack murió no se le permitió la entrada al cielo por sus pecados en vida,
pero tampoco pudo entrar en el infierno porque había engañado al diablo. A fin
de compensarlo, el diablo le entregó una brasa para iluminar su camino en la
helada oscuridad por la que debería vagar hasta el día del Juicio Final. La
brasa estaba colocada dentro de una cubeta ahuecada "llamada nabo" para que
ardiera como un farol durante mucho tiempo.
Los irlandeses solían
utilizar nabos para fabricar sus "faroles de Jack", pero cuando los inmigrantes
llegaron a Estados Unidos advirtieron que las calabazas eran más abundantes que
los nabos. Por ese motivo, surgió la costumbre de tallar calabazas para la noche
de Halloween y transformarlas en faroles introduciendo una brasa o una vela en
su interior. El farol no tenía
como objetivo convocar espíritus malignos sino mantenerlos alejados de las
personas y sus hogares.
Dulces: Truco o trato
La
costumbre de pedir dulces de puerta en puerta (trick-or-treating) se popularizó
alrededor de 1930. Según se
cree, no se remonta a la cultura celta sino que deriva de una práctica que
surgió en Europa durante el siglo IX llamada souling, una especie de
servicio para las almas. El 2 de noviembre, Día de los Fieles Difuntos, los
cristianos primitivos iban de pueblo en pueblo mendigando "pasteles de difuntos"
(soul cakes), que eran trozos de pan con pasas de uva. Cuantos más
pasteles recibieran los mendigos, mayor sería el número de oraciones que
rezarían por el alma de los parientes muertos de sus benefactores. En esa época
se creía que los muertos permanecían en el limbo durante un período posterior a
su fallecimiento y que las oraciones, incluso rezadas por extraños, podían
acelerar el ingreso del alma al cielo.
La práctica se difundió
en Estados Unidos como un intento de las autoridades por controlar los desmanes
que se producían durante la noche de Halloween. Hacia fines del siglo XIX,
algunos sectores de la población consideraban la noche del 31 de octubre como un
momento de diversión a costa de los demás, probablemente inspirado por la "noche
traviesa" (Mischief Night) que formaba parte de la cultura irlandesa y
escocesa . La diversión consistía en derribar cercos, enjabonar ventanas y
taponar chimeneas, pero gradualmente dio lugar a actos de crueldad contra
personas y animales, llegando a su punto máximo en la década de 1920 con las
masacres perpetradas por los enmascarados del Ku Klux Klan.
Diversos grupos de la
comunidad comenzaron a proponer alternativas de diversión familiar para
contrarrestar el vandalismo: concursos de calabazas talladas y disfraces o
fiestas para niños y adultos. De este modo, se proponían retomar el espíritu de
los primitivos cristianos, que iban casa por casa disfrazados o con máscaras
ofreciendo una sencilla representación o un número musical a cambio de alimento
y bebida.